
Las personas que tienen una energía sexual fuerte son generalmente más sensuales que el resto.
Cuando se está excitado sexualmente, se siente una energía muy intensa, convirtiéndose en objetivo prioritario y exclusivo el satisfacer el deseo sexual. En ese momento, si se tiene la posibilidad de seducir a la pareja, seguramente la sensualidad será mucho mayor que en una situación normal.
Vemos pues que la sensualidad es una energía muy intensa y que se puede transmitir entre las personas. Por ello si aprendemos a potenciar nuestra energía sensual podremos aumentar nuestra capacidad de seducción.



